¿Con qué criterios se revisan las apps?

La revisión de apps se realiza tomando como referencia un modelo de evaluación constituido por un conjunto de requerimientos destilados de la normativa y buenas prácticas aplicables. La estructura general del modelo de evaluación es la siguiente:

  1. Usabilidad: se valora la facilidad de uso de la aplicación.
    • Planificación.
    • Estructura y navegación.
    • Diseño gráfico.
    • Interacción.
  2. Contenidos: se evalúa la adaptación de los contenidos al contexto de uso y al público objetivo, los procesos que se siguen para identificar el contenido relevante y mantenerlo actualizado y la gestión que se hace de la información comercial.
    • Gestión de los contenidos.
    • Contenido para menores.
    • Información comercial.
  3. Compromiso: este módulo es aplicable a apps que persiguen un cambio o afianzamiento de conductas. Evalúa las técnicas de cambio conductual para mantener comprometido al usuario en la utilización de la aplicación.
    • Objetivos y planificación.
    • Implementación.
    • Seguimiento.
    • Motivación.
    • Ajuste.
  4. Efectividad y seguridad clínicas: se verifica el modo en el que el desarrollador ha incorporado los requisitos de efectividad y seguridad clínicas en el diseño de la aplicación y cómo los mantiene actualizados a lo largo del ciclo de vida de la aplicación.
    • Declaración de conformidad y marcado CE.
    • Sistema de gestión de la calidad.
    • Diseño.
    • Desarrollo.
    • Gestión de riesgos.
    • Mantenimiento.
  5. Seguridad de la información: en éste módulo se evalúa los requisitos relacionados con la confidencialidad, disponibilidad e integridad de la información, con especial énfasis en la protección de información sensible de carácter personal.
    • Análisis y tratamiento de riesgos.
    • Política de privacidad.
    • Consentimiento del usuario.
    • Medidas de seguridad en los front-ends.
    • Autenticación.
    • Datos en tránsito.
    • Medidas de protección en el back-end.